TOMA DE DECISIONES
La toma de decisiones es una capacidad netamente humana,
deriva del poder de la razón y el poder de la voluntad, es decir, pensamiento y
querer unidos en la misma dirección. Es el proceso de analizar, organizar
y planificar en busca de un propósito específico. Recurrentemente,
los seres humanos deben elegir entre diferentes opciones, aquella que según su
criterio es la más acertada.
Se puede presentar en diferentes contextos: a nivel personal,
familiar, laboral, social, sentimental, económico, empresarial, etc. Es decir,
en todo momento se presenta la toma de decisiones, la diferencia radica en la
forma en la cual se llega a ellas.
Para el administrador o gerente tomar decisiones representa
una de las mayores responsabilidades que debe asumir a nivel laboral. Tomar la
decisión correcta es una de las metas de quienes practican la gerencia, para
ello deben contar con ciertos conocimientos, una amplia experiencia en el tema
y seguridad personal.
IMPORTANCIA DE LA
TOMA DE DECISIONES
El entorno externo son todas aquellas circunstancias
que nos rodean y sobre las que no tenemos ningún control, no tenemos
manera de influir sobre ellas. Algo distinto sucede con esas otras circunstancias que nos
acompañan en la vida y sobre las que sí tenemos posibilidad de influir.
Sobre algunas tendremos control total y sobre otras simplemente
podremos influir en cierto grado. Controlamos o influimos sobre todas esas
circunstancias mediante las decisiones que tomamos. Es por esto que lo
que en el futuro sea nuestra vida dependerá de las decisiones que
adoptemos a lo largo del tiempo, porque tomando decisiones es como
influimos en la realidad.
Podemos decir que nuestra historia personal es la historia de
las decisiones tomadas, y que nuestro futuro que está condicionado por
aquellas que ya hemos tomado- lo vamos forjando a través de las futuras
decisiones. De ahí la importancia de la toma de decisiones en la
vida de las personas, ya que en último término cada uno es lo que decide ser.
De hecho, tomar decisiones es la actividad más importante que realizamos
las personas. En el ámbito empresarial, es el acto directivo fundamental,
porque un directivo lo es en la medida que decide.
La toma de decisiones está tan ligada a nuestra vida que no
podemos prescindir de ello: no podemos abstenernos de hacerlo, porque
decidir no tomar una decisión implica de por sí haberlo hecho. Lo que sí
podemos decidir es si la queremos tomar nosotros o si preferimos que
otros lo hagan por nosotros. En ese caso estamos decidiendo poner el control de
nuestra vida en manos de terceros. Por eso no podemos renunciar a decidir,
porque haciéndolo nos convertimos en espectadores en vez de en
actores protagonistas de nuestra existencia.
La toma de decisiones
no la podemos subcontratar, a diferencia de, por ejemplo, la gestión
patrimonial de la empresa. Cada persona está irremediablemente obligada,
por acción o por omisión, a tomar decisiones. Por todo esto es bueno
acostumbrarse a adoptar decisiones activamente, aunque sea sobre cosas
pequeñas. Este es un hábito que fortalecemos con la práctica y que
sin ella se anquilosa. Si nos acostumbramos a no tomarlas proactivamente,
entonces nos costará más hacerlo, porque la indecisión genera más
indecisión.
A la decisión siempre va ligada la posibilidad del
error. Hay personas que tienden a no tomar decisiones porque tienen miedo
a equivocarse, y dejan que las circunstancias decidan por ellas,
abandonando así el control de su propia existencia. Este tipo de personas, que
se niegan la posibilidad de «fracasar», paradójicamente, lo acaban
haciendo porque al no decidir no tienen posibilidades de salir al
encuentro del éxito. Renunciando a la posibilidad de fracasar, renuncian
también a la posibilidad de triunfar.
Las personas de éxito también han tenido desventuras.
Personas consideradas como grandes empresarios acumulan en su historial
fracasos, algunos de ellos sonados. El éxito muchas veces es fruto del
fracaso. Tener éxito consiste en levantarse una vez más de las veces que se
haya caído. Si no probamos no podemos ganar.
PASOS
PARA LA TOMA DE DECISIONES

1. Definir objetivos y
prioridades
Antes de tomar una decisión se debe tener presente para qué
se está tomando, qué se busca con ella, qué va a conseguir, cuáles son los
riesgos, ventajas, desventajas y cuáles son los criterios para elegir entre una
u otra.
2. Buscar y evaluar
alternativas
Con frecuencia no nos tomamos el tiempo necesario para pensar
en nuevas alternativas. Generalmente decidimos entre las dos o tres que tenemos
a la mano, sin pensar en generar diferentes opciones que probablemente pueden
darnos mejores soluciones, así que tomar en cuenta varios caminos será
diferenciador.
3. Implementar
decisiones.
Una vez que tenemos la decisión tomada, debemos implementarla
sin que nos tiemble el pulso. Esta es la parte más crítica de todo el proceso.
Muchas buenas decisiones se quedan en los cajones, por la indecisión o el miedo
de quien tiene que ejecutarlas.
4. Defender y comunicar
las conclusiones.
Tan importante, como llevar a cabo las decisiones, es
informar y comunicar al equipo de trabajo o las personas que interfieren y las
razones que llevado a inclinarse por una decisión y no otra.
5. No procrastinar.
Entre más tiempo se emplee para analizar y llegar a una
decisión, más complicado será el proceso. Uno de los males en la toma de
decisiones es “la parálisis por el análisis”. También se dice que “lo excelente
es enemigo de lo bueno”. Incluso cuando la mayoría de decisiones estén sujetas
a fechas no es buena idea aplazar la determinación, cuanto antes se realice
mucho mejor.
CUALIDADES
PERSONALES PARA LA TOMA DE DECISIONES
Sin lugar a dudas existen ciertas cualidades que hacen que
los tomadores de decisión sean buenos o malos. Cuatro son las cualidades que
tienen mayor importancia a la hora de analizar al tomador de decisiones: experiencia, buen juicio, creatividad y
habilidades cuantitativas.
Otras cualidades podrán ser relevantes, pero estas cuatro
conforman los requisitos fundamentales.
Experiencia: La experiencia que viene a ser la
acumulación provechosa de vivencias anteriores es de gran importancia a la hora
de tomar decisiones, porque infunde seguridad, serenidad y cautela.
Buen
juicio:
Juicio se refiere a
varios procesos cognitivos, tales como: capacidad para recopilar información
valida, confiable e importante, capacidad de análisis y síntesis, capacidad de
razonamiento y raciocinio, apreciación de los hechos en su real dimensión u
justa medida y capacidad de elección de los más conveniente o beneficioso.
Creatividad: La creatividad es la cualidad de
inventar, crear, diseñar, establecer nuevos nexos, estructurar cosas o hechos
desde perspectivas diferentes o en nuevas formas, etc. Es importante porque
mientras mayor sea la creatividad habrá más opciones de solución y salidas más
airosas
Habilidades
cuantitativas: Esta es
una habilidad de emplear técnicas presentadas como métodos cuantitativos o
investigación de operaciones, como pueden ser: La programación lineal, teoría
de líneas colas y modelos estadísticos, cálculos financieros, interpretación de índices porcentuales.
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